El sábado, la selección de la Federación Cántabra de Deportes de Montaña y
Escalada (FCDME) compareció en tierras abulenses con una ambición clara: competir
a cara de perro con las grandes autonomías del panorama nacional en la modalidad de
Kilómetro Vertical, disciplina con una profunda raigambre en Cantabria. Los resultados
dieron la razón al trabajo previo.
En el apartado por selecciones autonómicas, el combinado masculino absoluto
demostró un nivel medio extraordinario, rozando el bronce por tan solo seis puntos
frente a la selección madrileña —79 puntos para los cántabros contra 84 de los
madrileños— y terminando en un muy meritorio cuarto puesto nacional. El combinado
femenino absoluto cerró en sexta posición, y la selección juvenil masculina
protagonizó el mejor resultado de la jornada por equipos: nada menos que la medalla
de bronce, primera de su categoría para Cantabria, con Beltrán Fernández, Francisco
Carral y Arturo Campa como artífices. Los júnior masculinos completaron el cuadro
con un quinto puesto autonómico.
La cosecha individual no fue menos brillante. Marcos Villamuera y Jonatan Arobes
fueron tercero y cuarto en la clasificación absoluta masculina, situando a Cantabria en lo
más alto del podio nacional por méritos propios. Asun Ochoa y Fernando Borrajo se
colgaron la plata en la categoría Veteranos C, mientras que Inmaculada Pereiro
completó el medallero con el bronce en Veterana B. En juvenil, Beltrán Fernández fue
quinto en la clasificación individual, refrendando con el número lo que ya había
demostrado con el equipo.
El cuadro de resultados dibuja un deporte que no para de crecer. La cantera cántabra ha
firmado este fin de semana su carta de presentación más sólida hasta la fecha en un
campeonato nacional, con la promesa de que este podio juvenil es solo el primero de una
larga serie. Al mismo tiempo, la veteranía se sigue demostrando a golpe de medalla: la
plata de Ochoa y Borrajo y el bronce de Pereiro son el reflejo de una base técnica y física
que no entiende de edades.
Para la FCDME, la jornada en el Valle del Tiétar es la constatación de una tendencia que
se viene gestando durante años: el kilómetro vertical es una fortaleza cántabra en las
carreras por montaña a nivel nacional. La orografía regional, los innumerables
itinerarios de desnivel positivo que ofrece Cantabria y la cultura de exigencia que
impregna la preparación de estos atletas están detrás de una actuación que trasciende
los números.
La Federación Cántabra de Deportes de Montaña y Escalada felicita a todos los
deportistas participantes, a sus entrenadores y familias, y los anima a continuar por este
camino que, jornada a jornada, convierte a Cantabria en referente del deporte de
montaña español.